TEST PARA DIAGNÓSTICO DE ALTERACIONES OLFATIVAS

La Dra. Graciela M. Soler es impulsora del Primer test para evaluación de alteraciones olfatorias (tesTEO) en Argentina. Trabajo multidisciplinario con profesionales de diferentes áreas de investigación del INTI (Instituto Nacional de Tecnología Industrial).

Cada año millones de personas en el mundo desarrollan alteraciones olfatorias. Las estadísticas reflejan que la pérdida del olfato parcial (hiposmia) o total (anosmia) se observa en alrededor del 16 % y 5 % de la población respectivamente. En una publicación local reciente se halló hiposmia: 10, 7 % y anosmia: 1, 5 %, total: 12, 2 % de la población de Buenos Aires tuvo alteración del olfato. Ver Premios y Publicaciones. Los factores desencadenantes más comunes son las infecciones de las vías respiratorias superiores y los traumatismos encéfalocraneanos, aunque también pueden deberse a la exposición a sustancias tóxicas, ciertos medicamentos y el hábito de fumar, entre otras causas descriptas.

La pérdida total o parcial del olfato se traduce en una significativa disminución de la calidad de vida de los pacientes. Su capacidad de percibir o identificar los olores cotidianos se ve reducida, con lo que disminuye su percepción de los sabores así como la identificación de ciertos olores que ayudan a prevenir el peligro.

A pesar de la alta prevalencia de este síntoma, los pacientes con alteraciones olfatorias no han sido estudiados en la clínica diaria con tanta profundidad como pacientes con alteraciones en otros sentidos, como el oído o la vista.